Por el Día de la Bandera y al cumplirse un año de la prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner, La Cámpora organizó un banderazo en Parque Lezama para reclamar su libertad y que vuelva a ser candidata. Su hijo, Máximo Kirchner, fue el único orador y, en medio de la interna peronista, volvió a criticar al gobernador bonaerense Axel Kicillof.

«Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla a San José para preguntarle: ‘Compañera, ¿cómo está? ¿necesita algo?’», denunció Máximo, al tiempo que cuestionó a quienes “niegan la figura de Cristina” y pusieron en duda su liderazgo “una vez que estuvo presa”.
En un discurso que duró poco más de media hora, el diputado nacional afirmó que “está muy claro de quién debe ser la conducción de este proceso político” y, en un tramo dirigido aparentemente a Kicillof, agregó: «Cristina sabía cuál era su destino, pero no la pudieron doblegar porque nadie que quiera gobernar Argentina y brindar felicidad a su pueblo podrá hacerlo con la tranquilidad que algunos pretenden alterar el destino de la Patria”.
Cerró su intervención pidiendo una nueva candidatura de Cristina Fernández de Kirchner: “Queremos tener una candidata y no candidatos por default”.
Detrás de él, en las gradas del escenario, aplaudían el exvicepresidente Amado Boudou; diputados nacionales como Juan Grabois; intendentes como Gustavo Menéndez (Merlo), Mayra Mendoza (Quilmes) y Federico Otermín (Lomas de Zamora); y exfuncionarios como Guillermo Moreno, Juan Abal Medina, así como los senadores Jorge “Coqui” Capitanich y Eduardo “Wado” De Pedro, entre otros.
Aunque el gobernador bonaerense no estuvo presente, sí asistieron referentes de su espacio, como el ministro de Infraestructura Gabriel Katopodis, quien permaneció entre la gente y compartió videos en redes sociales, y el diputado provincial Mariano Cascallares, que sí subió al escenario. Su espacio político, Movimiento Derecho al Futuro (MDF), fue uno de los convocantes del banderazo en redes sociales.
El último cortocircuito entre el sector de Kicillof y La Cámpora surgió hace días, luego de que la legisladora porteña Benerice Iánez, integrante del MDF y cercana a Andrés “Cuervo” Larroque, afirmara que Cristina “jode bastante las pelotas”. Sus declaraciones se viralizaron y diversas figuras del cristinismo respondieron en cadena.
Al finalizar el acto, la multitud marchó hacia la residencia de la exmandataria en San José 1111. Esta vez, Cristina Fernández no grabó audios ni publicó mensajes en redes sociales, manteniendo el silencio en el que se encuentra desde marzo, interrumpido únicamente para homenajear al Indio Solari y a Taty Almeida tras sus fallecimientos.
La consigna del encuentro fue “Por Argentina, por Cristina”, convocado en el anfiteatro de Parque Lezama, en San Telmo, a tres días de cumplirse un año de la prisión domiciliaria de la ex presidenta. La convocatoria se dio en un contexto de intensas discusiones públicas sobre quién debe ser el candidato del peronismo para enfrentar a Javier Milei en 2027 y la posibilidad de un indulto para CFK.
La semana pasada, el exministro y actual senador bonaerense Sergio Berni, presente en Lezama, afirmó que “Cristina no necesita un indulto, sino que la Corte Suprema revea su caso porque es inocente”. Por su parte, el diputado Miguel Ángel Pichetto, que recientemente estrechó vínculos con la exmandataria, aseguró que “el Congreso no puede quedarse de brazos cruzados. Tenemos la facultad de intervenir ante semejante gravedad institucional para declarar la nulidad de un fallo viciado y hacer valer el equilibrio de poderes”.
El acto comenzó con la proyección de un video que recopiló fragmentos de entrevistas en las que Cristina respondía afirmativamente sobre su postulación en 2025. También se escuchó su voz señalando: “Salió ese anuncio y se desataron los demonios”. El mensaje buscó enfatizar la idea de una proscripción.
“No es solo la proscripción de Cristina, sino de millones que confían en ella”, sentenció Máximo Kirchner durante su discurso, donde además respondió a quienes dentro del peronismo lo califican a CFK como “piantavotos”.
“Muchas veces este año hemos visto y escuchado que integrantes de nuestro propio partido buscan negar la figura de Cristina”, afirmó el diputado, mientras desde el público se escuchaban abucheos e insultos. “Transformados en consultores y olvidándose de ser militantes, sería bueno que sepan que pedir la libertad no es un capricho, sino que la reclamamos porque es inocente”, continuó.
En esa línea, agregó: “Si alguno piensa que esa mujer que le dio ocho años a Argentina resta votos, quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y las petroleras en el Congreso Nacional. Si vamos a juntar votos cuando hay gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca) que dio quórum para la Reforma Laboral”.
Además, lanzó una crítica hacia el expresidente Alberto Fernández. «Decidían como estadistas y no tenían ni un voto…», dijo, mientras desde el público se escuchó el grito “Alberto pelotudo”, a lo que Kirchner respondió con una sonrisa.
Pese a las críticas internas, concluyó haciendo un llamado a
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